Si pudiera...
Acabo de llegar a casa y estoy extremadamente cansada... pero necesitaba escribir unas líneas antes de meterme en la cama. El concierto de hoy ha sido como era de esperar, muy bonito. Diego estupendo, Puexin estupenda, Esther estupenda... Todo fue estupendo hasta la canción Carta de Luna. La historia de la canción y los primeros versos me hicieron girar la cabeza para buscar los ojos de Menchu... que como intuí, estaban llenos de lágrimas. Poco pude hacer más que estirar mi brazo y hacerle llegar un poquito de mi calor. No fui capaz de escuchar el resto de las canciones de Esther... sólo cuando vi que Menchu volvía a sonreir, empecé a escuchar de nuevo... ya en la última canción. No puedo saber como se siente ella, no puedo sentir su dolor porque vivirlo es la única forma de saber qué es... pero en ese momento la comprendí tanto que si me hubieran concedido en ese instante un único deseo para toda mi vida, hubiera elegido poder subir al cielo, bajar a su padre y ponerle frente a ella. Al volvernos a casa, de camino al metro y como de costumbre, iba unos pasos por delante de mis amigas con las manos en los bolsillos y quizá un gesto un tanto triste. "Qué te pasa, Ro?"... "Nada, voy pensando"... "Y en qué piensas?"... "En que si pudiera curar las heridas de la gente, sería feliz"...
Una vez sola en el metro, pensé en el misterio de la emociones. Nadie sabe por qué surgen, qué función tienen... pero yo sí la se. Esas lágrimas por el recuerdo y el sentimiento que les acompaña, es la forma que tenemos de comunicarnos con los que (no me gusta decir que ya no están) están pero no podemos ver. Esas lágrimas tristes pero bonitas, hacen de medium perfecto para hacer sentir a nuestros seres queridos que les queremos como siempre... a más no poder.
Ojalá pudiera hacer que no estuvieras triste.
Un beso muy grande, aquí me tienes para lo que necesites... aunque te caiga mal :-)
Ro

