Alrededor
Un despacho grande con dos mesas. Una de espaldas a la puerta, otra de cara... y como era de esperar, avalada por mi verguenza, la cara no la doy yo. La mesa de espaldas a la puerta tiene un ordenador a veces imposible, una taza llena de bolis, un pequeño duende en piedra, un reloj, una mariposa de papel, un tubo de lacasitos, un pequeño Señor Burns y un par de discos. También hay libros, apuntes, y demás papeleo formal de ese que se manda pero nunca se lee. La silla es grande, verde y cómoda... culpable a veces de algunas cabezadas de más en las primeras horas de la mañana. Dicen que la forma de guardar nuestras cosas en los cajones dice mucho de nosotros. En los de arriba guardamos lo que nos hace falta, en los del medio lo que podemos pasar por alto, y en los de abajo lo que nadie queremos que vea... En el primer cajón de la mesa que está de espaldas a la puerta hay un monton de chucherías y el libro de "La Comunidad del Anillo", en el del medio folios con anotaciones sin sentido aparente, y en el último no hay nada... sólo una pegatina de Benji que apareció debajo de la máquina de café hace ya dos años. En la pared hay 3 láminas, una de una foca cachorro, otra de un lince con su bebé y la última de una orca salatando en el mar. También hay plantas, y por cierto, me acabo de acordar que tengo que regarlas...




