Rayadas
Mientras me como media tableta de chocolate blanco frente a uno de los capítulos antiguos de Bola de Dragón, me da por pensar en las cosas que con gusto borraría de este mundo. Me viene a la mente la idea de aniquilar los números impares, porque sólo de esa forma seríamos siempre como mínimo dos...para cualquier cosa. Si no hubiera números impares, existiría la soledad?... por un momento, cara a cara frente a Krilin creo haber encontrado a los culpables de las noches vacías, de las ganas de compartir sin éxito tanta vida... pero claro, por otro lado, yo vivo en un tercero... Si no existieran los números impares, viviría piso arriba o piso abajo...y jamás me acompañarían los recuerdos de toda una vida mirando por la ventana desde mi justa altura arquitectónica...Mis recuerdos serían unos metros distintos, y yo quiero los míos, los de siempre... Es aquí cuando en uno de los golpes de Vegeta, vuelvo a ver como amigos a los números impares...Por qué todo parece tan complicado a estas horas de la madrugada?... Un alarido de Dabura me hace desconectar de mis pensamientos... y qué gran putada... ya no me queda chocolate blanco...Mientras empiezo con el negro, os dejo con la duda de si realmente quiero aniquilar los números impares por compartir todo con alguien, o porque deshacerme de los números impares implicaría un montón de cosas...por mantener mis recuerdos intactos desde el tercero (toda la gente realmente especial que forma parte de mi vida vive en un tercero, es curiosísimo), o por vaguería de subir unas cuantas escaleras más si me llegase a tocar vivir en el cuarto... A ti que me conoces bien, ya sabes cual es la opción correcta en cada caso, y como yo te conozco también, se que contigo me importan una mierda los números impares... porque siempre seremos dos como mínimo, con ellos o sin ellos...



