No puedo disimular...
No puedo disimular lo que siento ni siquiera con los argumentos más destroyers que se me ocurran, haciéndome la dura o despistando mi dolor siendo risueña y payasa. Me siento vacía por dentro, siento que esa mitad que nos pasamos la vida buscando ya ha aparecido, pero no encaja conmigo, y fuerzo todas las puntas de las piezas de este puzle para llevarlo lo mejor posible, pero es inútil. Mi mitad desayuna a veces conmigo, otras veces está conmigo sin desayunar, y la mayoría de las veces sin estar siempre está en cada minuto que corre como el que más, esperando un poco más de suerte para el próximo minuto que venga... y así hasta que el sueño me vence. Siempre que me he enamorado he creído hacerlo a tope, pero no fue así. Ahora vivo en un estado donde el tope de lo que puedo llegar ha sentir ha sido superado y estoy tirando de las reservas, agotando la energía que me queda en llorar por sus abrazos imaginarios entre la multitud de una calle abarrotada de personas que parecen estelas de luz congeladas en el tiempo.
Toca sufrir por lo imposible, ceder al corazón el imperativo absoluto frente a la razón... Hoy el amor es mi enemigo, mi fantasma... y siento que mañana será lo mismo.
Ro

