El mundo no se acaba...
Mi mundo no se acaba
El mundo no se acaba por un fracaso, ni por dos ni por tres. El mundo se acaba cuando tu canción favorita suena en la radio y no le das importancia, cuando dejas morir las plantas de tu ventana o no cambias el agua diariamente a tus peces, cuando dejas la guitarra de cualquier manera en cualquier lado, y cuando una capa de polvo cubre la tapa de tu piano. El mundo se acaba cuando no acaricias la cabeza de un niño que se queda parado de espaldas justo delante de ti, o cuando no prestas atención a un cachorrito que llora porque tiene miedo a caminar por la acera. El mundo se acaba cuando se derrama la arena de playa de tus frascos de cristal, y más aún cuando se derrama la arena de la playa de tu frasco de cristal favorito. El mundo se acaba cuando no lloras con la escena más bonita de una película romántica, o cuando utilizas de posavasos un cd que en tiempos te hizo feliz. El mundo se acaba cuando se mueren los cantautores, cuando esperas una palabra y no llega, cuando esperas y te aburres de ello, cuando estando despierto guías tus sueños de manera intencionada, siendo ésta la única forma de atreverse a realizar tus deseos. El mundo se acaba cuando rompes una carta que nunca llega a ser leída por quién quieres, cuando siempre eres tú quién se acuerda de la importancia de arrancar una sonrisa, cuando un amigo se aleja sin motivo, cuando un anuncio triste acaba para que empiece uno feliz y no recuerdes el anterior, cuando los árboles se mueren y no precisamente de viejos, cuando el mar cambia el azul por el negro sin quererlo, cuando no abrazo alguna noche a mi peluche favorito...

