Error
Yo ya no doy más de sí. Lo único que me calma es que las vacaciones están a la vuelta de la esquina. Voy andando por la cuerda floja, y si antes sentía manos que podían sujetarme si me caía, ahora no las siento ni de lejos. No me cabe ni una idea más en la cabeza, ni un pensamiento de esos que se generan en mi cabeza a ritmo vertiginoso cada minuto... Estoy cansada de pensar sin querer, de analizar lo abstracto, de buscar lógica a lo absurdo y de perseguir respuestas a preguntas como si me fuera a encontrar con el Santo Grial. Estoy saturada de desembocar siempre en la melancolía bohemia que termina cansando hasta a las piedras, de la presión que si no tengo me genero, de darle vueltas a las cosas aunque sean imposibles de girar y de permitir que las dudas crezcan en proporción a la dificultad de la claridad. El margen de mis errores va de cero al infinito.




