Crónica de un concierto precioso...
Diego y yo quedamos en Moncloa a las 18.00 para pillar el bus que nos llevaría a Villalba. Por qué pillamos un bus, teniendo los dos coche?...
... Un par de horas antes...
Yo: "Diego, para mí conducir con lluvia me supone cagarme por la patilla"
Diego: "Yo tengo miedo a perderme, porque no se cómo se va"
Yo: "Venga, vale, bus... por nuestro bien y el de la humanidad" (ésto no lo dijimos literalmente, pero lo pensamos XD)
Llegué a Moncloa con tiempo de sobra, me di una vuelta por el intercambiador y me reí de las lolitas minifalderas que gritaban y corrían escaleras arriba detrás de un grupo de lolitos con sus gorras al revés. Puntual llegó Diego, nos saludamos con abrazote incluído y nos pusimos a hablar de nuestras cosas mientras esperábamos al bus. Al llegar al Centro Cultural de Villalba, empecé a sentir un cosquilleo en el estómago. Hacía poco que había visto a Olgui, pero tenía tantas ganas de volverla a ver que me impacienté. Diego y yo nos estábamos tomando una coki cuando nuestra artista apareció con su guitarra tras la puerta de la cafetería :-). Nos saludamos, también con abrazote incluído :-). Nos metimos al salón de actos y Olgui se puso a probar la guitarra y la voz bajo nuestras miradas (y risillas). Al rato nos pidió que saliéramos, porque a la pobre le entraba la risa y no podía XD. Justo en ese momento aparecieron Menchu y sus amigos por el pasillo del salón de actos. Nos salimos todos fuera y esperamos a que Olga terminara de probar.
Por fin, el concierto empezó... Había poca gente, pero la suficiente. Un concierto íntimo, en un sitio maravilloso... como en familia. Olgui nos dedicó una canción preciosa y sus bonitas palabras llenaron el salón. Qué grande es... Después Diego se subió al escenario y deslumbró con su canción del coco... tan genial como siempre!. En resúmen, un concierto estupendo y bonito... yo creo que el más bonito de los que he visto de Olga, y eso que todos han sido maravillosos a más no poder.
Eché de menos a Piki.
Después nos fuimos a cenar a un mexicano ( al volver con percances automovilísticos incluídos XD... Ana y los semáforos como que a veces no se entienden... y también le gusta dar dos vueltas a las glorietas, también XD) y Menchu quería llevarse la cachobufanda colorina que había en la pared XD, pero como ella es noble decidió no hacer un winona. Qué grande Menchu... cómo mola. Me da una tranquilidad y una paz que me encanta.
De vuelta a casa iba pensando en la suerte que tengo de haber conocido a Olgui, Diego, Menchu... y lo que más me gusta es que ya ha llovido un poquito desde entonces :-)
Ro

