Bonito día
Hoy es miércoles, un bonito día para acabar con mis fantasmas,
para dejar de leer poemas a una pared que no me escucha,
y para dar por imposible el acorde con cejilla que nunca supe colocar en mi guitarra.
Es un bonito día para dejar de llorar,
para pedir perdón a las personas a las que hice daño en algún momento de mi vida,
para dejar de conocer la verguenza y dejar de afixiarme con las historias de amor.
Es un bonito día para limpiar las manchas de tinta de mi mesa,
para dejar de ser un robot programado y olvidarme de lo que se espera de mí.
Es un bonito día para dejar de distraer mis miedos con una sonrisa,
para despedirme de mi perro con un abrazo que no entenderá nunca.
Es un bonito día para hacer una última cena,
para realizar una cuenta atrás a mi ritmo, saltándome los números que no me gusten.
Hoy es miércoles, un bonito día para darle protagonismo,
para sonreir como detalle a los que me provocan naúseas,
para renovar esta mente anudada con la que no hay marinero que se atreva.
Hoy es un bonito día para desvelar mi idioma,
para ver los álbumes de fotos por última vez y andar por un puente,
para dejar de ser una idiota y también de parecerlo.
Hoy es un bonito día para darme cuenta que no hay beso que no sea de despedida,
incluso el de llegada...



