Ayer
Ayer cuando llegué a casa a eso de la 01:00 de la madrugada, me conecté a mirar el correo mientras me preparaba para meterme en la cama después de un día bonito, movido y raro a la vez. Al ver su nombre en mi bandeja de entrada me invadió la ilusión típica que me invade cuando le veo, o cuando me habla, o cuando le tengo cerca... pero al leer las palabras de su email, no pude hacer otra cosa que llorar... Siento mucho si ayer estuve seria en ese ratito en el que me conecté, si parecí distante en esos cinco minutos que duré en mi silla, pero ayer no pude fingir... no pude disimular. Perdonadme.
Bueno, yo quería hablar del concierto!. Diegoandrés como siempre espectacular, y Elena... qué decir... que lo hizo genial y que me hizo sentir orgullosa de tener una amiga como ella. Elena es de las pocas personas que me dejan mostrarme tal y como soy, que nunca dice que no a un abrazo y que busca mis besos y mis caricias. Con ella me siento tan bien... puedo ser tan yo... Desde aquí le doy las gracias por el rato tan bonito que me hizo pasar, viendo como se hizo tan grande allí arriba y haciendo que pasase todo lo compartido en estos años por mi mente como una película a paso rápido...
A pesar del día que tuve, y pensando que iba a estar agobiada... no fue así. Piki estaba a mi lado, y como no podía ser de otra forma... estuve tranquila :-). Ver a Miriam allí con nosotras me puso contenta, porque ya hacía tiempo (no mucho, pero demasiado para nosotras) que no teníamos la oportunidad de compartir un ratito de risas y conversaciones.
Con Menchu como siempre nos lo pasamos muy bien, y yo no podría estar mejor en situación que entre Piki y ella. Cierto es que la noté un poco distante en general, pero claro, cada persona es un mundo y no voy a ser yo quien tenga la visión correcta de las cosas, por lo que seguramente mi apreciación sea incorrecta.
María un sol, Lidia otro. Con gente así da gusto.
Cuándo repetimos?

