[...]
(Texto rescatado de mi cuarderno para no dormir y con el que me siento acorde hoy)
"Si por un instante Dios se olvidara que soy una muñeca de trapo y me regalara un trozo de vida..."
[...] Cuando alguna vez comento que la vida es triste, se que os quedáis con ganas de decirme: "No, la triste eres tú"... pero os calláis, y creedme que os lo agradezco. Sí, la esperanza es muy bonita... es la luz en el fondo del túnel, y me pedís que me agarre a eso, pero en el fondo creeis que sólo soy una niña caprichosa y quejica que no mira a su alrededor y se viene abajo por una simple tontería cualquiera...y os equivocáis, porque mi vaso rebosa igual que el vuestro, aunque el vuestro tarde más en llenarse o menos, da igual. Lo cierto es que todos los vasos rebosan desprendiendo la misma impotencia, rabia y dolor... independientemente de la cantidad que se necesite para desembocar en ésto.
"No crees en la esperanza?"... "Pues mira, no, es el peor de los males porque prolonga el tormento del hombre"... Y me miráis y os miráis, cansados por dentro...os hacéis un gesto cómplice que roza el aburrimiento y habláis del tiempo que va a hacer mañana. Comprensible, totalmente... y completamente previsible.
No os pido atención, no os pido que estéis pendientes de mí... sólo que no midáis el nivel de mi saturación como si fuérais psquiatras y yo una desquicidada, porque tengo de desquiciada lo mismo que vosotros de psiquiatras. Que me falte la respiración no es una pataleta, y que sienta los latidos taladrarme no es un espejismo.
Me canso ya de la misma historia, de repetir siempre lo mismo, de no poder evitar encontrarme mal cada vez que pongo un pie fuera de mi casa... y no escarmiento nunca. Siempre termino quejándome. Pero creedme (y no es ironía ni nada que se le parezca) que me alegra que sepáis más que yo de todo lo que me pasa por dentro, porque soy tan insegura que hasta vuestras hipótesis absurdas me sostienen [...]
A día de hoy no tengo este pensamiento tan frío, o si lo tengo no dejo que aparezca salvo en contadas ocasiones. De manera general me encuentro bien, sólo que a veces dudo de todo cuando me dan mis "yuyus".
Bueno, voy a ver si salgo un rato a tomar el aire más allá de la cristalera... que hoy es uno de esos días en los que el oxígeno brilla por su ausencia.
Besos y vueltas de campana
Rocío

